Historia del clarinete (I): el chalumeau

El término chalumeau deriva del latín calamellus, diminutivo de cálamus –caña en francés-, y en las fuentes bibliográficas francesas se refiere genéricamente a todo instrumento de la música folklórica de lengüeta simple. Aunque inicialmente este instrumento correspondía a los idioglotos –aquellos que disponen de una lengüeta integrada en el tubo y/o encapsulada-, posteriormente la caña se independiza de la boquilla, lo que dio lugar a un instrumento heterogloto.

El chalumeau figura descrito en las diversas fuentes como un instrumento idiogloto, algunas veces con orificios y otras sin orificios. El prototipo estaba formado por un cuerpo cilíndrico de madera de boj, semejante al de la flauta de pico barroca. En su extremo superior se disponía una caja con una lengüeta en su interior, cuyas vibraciones excitaban la columna aérea adyacente. Los primeros instrumentos carecían de pabellón y constaban de ocho orificios -uno para el pulgar de la mano izquierda- cuyo accionamiento producían la serie de sonidos fundamentales. En 1685 ya existían chalumeaux con una llave y modelos con dos llaves, una para el dedo índice de la mano izquierda que daba el La3 y otra para ser usada por el pulgar de la misma mano que producía el Si3 pulsada simultáneamente con la otra. La extensión del chalumeau de una llave abarcaba una décima –desde el Fa2 al La3-, mientras que el de dos llaves llegaba hasta el Si3. Este ámbito tonal podía incrementarse con tonos suplementarios variando la posición de los labios y utilizando digitaciones cruzadas. El chalumeau como instrumento para la interpretación de la música notada, se desarrolla en Europa a partir de 1700.

Fuentes históricas

Las primeras definiciones de este instrumento figuran en algunos diccionarios franceses del siglo XVI. Estienne (1552), L. Harrison (1570) y Stainliens (1593) definen este instrumento como un tubo con una caña. Asimismo, de acuerdo a Hoeprich (2008), la primera referencia al chalumeau figura en un documento fechado en 1687. Este documento menciona unos estudios, Ein Chor Chalimo von 4. Stücken, que el Duque Römhild-Sachsen adquiere desde Nuremberg. Posteriormente, en un documento datado en 1707-8,  el Duque Dernath of Schleswig-Holstein  –un amigo del compositor Keiser- encarga cuatro Chalimou-Partien a Jacob Denner (Becker, 1970).

Otro documento, conservado en el archivo de la ciudad de Nuremberg, también atestigua el uso del chalumeau a principios del siglo XVIII. Se trata de una factura fechada en 1710, en la que el Duque de Gronsfeld encarga varios instrumentos al taller de Jacob Denner, entre ellos,  siete chalumeaux y dos clarinetes.  La factura detalla la cantidad de instrumentos y su precio en florines, destacando el alto precio del chalumeau bajo, seguramente por su especial diseño.

Según Fitzpatrick (1968), dos documentos encontrados en Göttweig, una abadía Benedictina, muestran una lista de instrumentos con sus precios. El primero es una estimación del fabricante J. Denner donde detalla varios instrumentos. El segundo, es la factura final de estos instrumentos. La comparación de estos dos documentos permite observar una reducción en el precio y en la cantidad de estos instrumentos.

Las primeras descripciones del chalumeau sin orificios aparecen en la Harmonie Universelle de Mersenne (1636) en la que se define como un instrumento idiogloto simple, aunque se describen varios tipos de chalumeau (fig. 1): un tubo simple abierto en sus dos extremos; un tubo con el mismo diseño que una flauta de pico pero sin orificios; un tubo simple con la caña tallada en el mismo tubo que podía tener orificios o no: por último, un tubo sin orificios, con una forma acampada en el extremo inferior y la caña encapsulada en una cámara. Asimismo, en el Traité des instruments de musique de Pierre Trichet (1640) el chalumeau se define como un tallo de trigo con una muesca cortada en su extremo superior y como un chanter de una cornamusa tocado como un instrumento independiente.  En estos mismos términos se define el chalumeau en el Traité de la Mussete de Borjon de Scellery (1672), es decir, como un chanter independiente o como un drone  de caña doble de una musette o bagpipe.

 

9.6

Fig. 1 Chamuleaux primitivos  en “Harmonie Universelle”  de Mersenne (1636)

El chalumeau con orificios se menciona, por primera vez, en el Gabinetto armonico pieno d´istromento sonori indicati e spiegati de Filippo Bonanni (1722), donde se da una breve descripción de este instrumento: “Un tubo simple con una longitud similar a la flauta de pico, con un orificio para el pulgar derecho y seis orificios” (p. 67).

También hace referencia a un instrumento denominado calandrone en los siguientes términos:

Otro tipo de scialumò, de acuerdo con los intérpretes, es el calandrone, que tiene orificios como el recorder (flauta de pico). Tiene dos llaves próximas a la boquilla que cubren dos orificios diametralmente opuestos… se toca de la misma forma que el recorder. (p. 68)

En su Museum Musicum Theoretico Practicum, Majer (1732) hace referencia  al chalumeau en términos diferentes: un instrumento idiogloto del folklore con caña simple o doble; un instrumento probablemente para la música folklórica con siete orificios y un rango de sonidos desde el Fa2 hasta el La3; y un instrumento con siete orificios, dos llaves y un rango desde el Fa2 al Si3, o incluso el Si4 o Do5. Asimismo, Majer, además de mencionar que la digitación del chalumeau era similar a la del recorder y que la embocadura era más difícil, clasifica su familia en cuatro miembros: un soprano, un alto, un tenor y un bajo:

Es habitual disponer de un soprano, un alto o cuarto, e incluso chalumeaux tenor y un bajo, en el tono francés o alemán, y debido a su embocadura son difíciles de tocar. La digitación se corresponde estrechamente con la del recorder; el rango de esos instrumentos es de solo una octava. Por esta razón, no hace falta hablar más sobre esto; si uno puede tocar el recorder entonces puede tocar también el chalumeau. (p. 32)

No es de extrañar que el chalumeau se fabricara en varios tamaños, ya que su escaso rango tonal de una octava no le permitía abarcar un gran espectro de sonidos. Por otro lado, estos instrumentos estaban afinados en el tono francés (Cammerton) o en el alemán (Chorton), ambos separados por una segunda mayor  o una segunda menor (Hayden, 1985).

Las fuentes citadas evidencian, por tanto, la evolución del chalumeau a partir de la flauta de pico barroca, más que de un instrumento folklórico. Que el chalumeau derivara de este instrumento es una teoría que parece más que demostrada. Probar a tallar una caña simple en un instrumento de viento madera es algo que los fabricantes de flauta de pico seguramente ya habían hecho. De hecho, el mismo J. C. Denner era conocido como un fabricante de flautas, por lo que no es de extrañar que experimentara con la flauta de pico para mejorar el viejo chalumeau. Por otro lado, las similitudes físicas entre la flauta de pico baja y el chalumeau de principios del siglo XVIII son evidentes.

Sin embargo, algunos investigadores, como Kroll (1968),  sugieren que el chalumeau podría haberse desarrollado a partir de un instrumento folklórico como el clarinete doble, “al haber abandonado el tubo drone” (p. 13).

Otra fuente documental que describe varios tipos de chalumeaux la encontramos en el Musikalisches Lexicon de J. C. Walther (1732). El chalumeau es descrito como un shawm y un tubo de pastor hecho con algunas partes de una caña denominada calamus. Además, añade una descripción similar al scialumó de Bonanni con siete orificios, y otra a su calandrone, con dos llaves añadidas y un orificio duplicado (D4) para las notas más graves:

Un pequeño instrumento de viento con siete orificios tonales, dos llaves de metal, y, en la parte inferior, otro orificio que está duplicado, con un rango que va desde el Fa2 al Sib3, ampliado también, posiblemente, hasta el Si3 y Do4. (p. 153)

En Enclycopédie de Diderot & d’Alembert (1751) se ilustra un primitivo  chalumeau sin llaves con seis orificios y un orificio doble para el dedo meñique. Este instrumento,  en tres secciones, es idéntico al instrumento mencionado por Majer, Walther y Bonanni.

9.7

Fig. 2 Chalumeau sin llaves en “Encyclopédie”  de Diderot y d´Alembert  (París, 1751)

Posteriormente, en el tratado instrumental del noruego Nicolai Berg (1782) y en el Muzijkaal Konst-Woordenboek de Verschuere Reyjnvaan (1795), también se menciona y describe un chalumeau de una llave. Reyjnvaan (1795) aporta varias definiciones de este instrumento. La primera es similar a la definición que da Walther del chalumeau como una flauta de pastor de diferentes tamaños, hecha con caña o madera de haya, con el ancho del pulgar de un hombre. También menciona un instrumento hecho de madera de haya con una boquilla de caña y con una llave en la parte superior del tubo, y otro con siete orificios, uno de ellos para el pulgar. Asimismo, indica, al igual que Majer, que la digitación es muy similar a la del recorder o flauta de pico. En la tabla de digitaciones del chalumeau de Reyjnvann, el instrumento tiene una extensión de sonidos desde el Fa2 hasta el Sol3 (fig. 3). La caña está integrada en la boquilla de madera y el instrumento no dispone del orificio para el Fa2 (D4). Reynvaan explica que es posible también tocar una tercera menor con la misma digitación, tal y como se muestra en la tabla, lo que permite tocar piezas para el violín o la flauta travesera.

9.8

Fig. 3 Tabla de digitaciones para un chalumeau idiogloto (Reynvaan, 1795)

Chalumeaux preservados

De acuerdo a Rice (1992), actualmente se conservan ocho chalumeaux en diferentes museos: tres en el Bayrisches NationalMuseum de Munich, dos de ellos anónimos –uno soprano de dos llaves y otro de amor de tres llaves- y un tercero de J. C. Denner; dos tenores y dos altos en el Musikmuseet de Estocolmo, de los cuales tres son de dos llaves y uno de siete; y por último, un bajo de cinco llaves en el Museum Carolino Aaugustem de Salzburgo.

El más importante de estos ejemplares es un chalumeau tenor de J. C. Denner fabricado con madera de ébano que se conserva en el Bayrisches National Museum de Munich. El instrumento lleva grabado, en la sección inferior y en la superior, el sello que utilizaba J. C. Denner: I. C. Denner. Este ejemplar, con una longitud de 500 mm, presenta un diseño en tres secciones con dos llaves, seis orificios tonales y uno para el pulgar en la parte trasera del instrumento. El tubo es cilíndrico con un taladro de 15 mm. La junta de la pieza inferior dispone de orificios dobles. El rango tonal del instrumento abarca la escala diatónica de Fa mayor, desde el Fa2 al Si3, con el Fa#2. Con todos los orificios tapados, el instrumento da un Fa2 mientras que destapando uno de los orificios dobles, se consigue el Fa#2. El Sib2 y el Fa3 se tocan con digitación cruzada. Las dos llaves, diametralmente opuestas, se instalan en el anillo que une la sección superior con la central. Con la llave frontal accionada, el instrumento da un La3 y accionando ambas llaves, se obtiene un Si3. El Sib3 se podía tocar pulsando solamente la llave de registro, o tapando algún orificio de la zona superior y la contribución de la embocadura. El instrumento estaba diseñado para tocar con la caña situada en la parte de arriba de la boquilla. La longitud de la llave del La3 no permitía tocar con la caña en la parte inferior, ya que podía interferir para obturar el orificio del pulgar. Asimismo, la sección inferior podía rotarse de forma que permitía situar las manos arriba o abajo, indistintamente, para manejar el orificio del Fa2. Según Hoeprich (2008), la afinación de este instrumento se sitúa en torno a 420 Hz.

Otros cuatro chalumeaux de dos llaves están expuestos en el Musikmuseet de Estocolmo. Dos chalumeaux tenor son del fabricante Klenig, uno alto de Liebau y un alto de siete llaves de Müller con un diseño inusual de siete llaves sin la junta de la sección inferior. En el chalumeau de Klenig la sección de la boquilla-barrilete está separada del cuerpo principal con una sección donde se montan las llaves. El taladro es de 13.8 mm aproximadamente y la longitud de estos dos instrumentos es de 485 mm y de 490 mm, respectivamente. Disponen también de orificio duplicado en la sección inferior, con un diseño similar al de la flauta de pico. Ambos instrumentos producen el Do4 cuando se accionan las dos llaves. El chalumeau alto de Libeau, sin embargo, es muy similar al de J. C. Denner, con un diseño en tres secciones, las dos llaves instaladas en la sección superior y un taladro alrededor de 12 mm. De acuerdo a Hoeprich (2008), tanto el instrumento de Klening como el de Libeau, están afinados a 430 Hz, más altos que el instrumento de Denner.

Varios estudios han sugerido que el chalumeau de Leibau o Klening pudiera haber sido el primer chalumeau mejorado, aunque la forma de la pieza superior con la boquilla y el barrilete integrado implica una fecha posterior al chalumeau de Denner en su fabricación.

El único ejemplar de chalumeau soprano de dos llaves se conserva en el Bayerisches Nationalmuseum de Munich. La sección de la boquilla-barrilete está reemplazada por una pieza con un taladro más estrecho. Con esta modificación, su longitud total es de 290 mm. La autoría de este chalumeau se atribuye a Stuehnwal (Hoeprich, 2008). En este Museo también se expone un chalumeau de amor de tres llaves, fabricado en tres secciones: la sección boquilla-barrilete; la sección central con dos llaves diametralmente opuestas;  y la sección de la campana con una llave en la parte trasera para el pulgar.

Un chalumeau de cinco llaves conservado en el Museo Carolino Augusteum de Salzburgo está catalogado como bajo. Lleva grabado el sello de W. Kress. Su diseño es muy similar al dulcian, con un diseño en cuatro secciones, un taladro de 19 mm y una longitud de 630 mm. Dispone de una campana y una pequeña pirouette con un tubo de metal para insertar la boquilla. En su sección central tiene nueve orificios y cinco llaves de metal, de las cuales dos se sitúan en la parte frontal y tres en la parte trasera. Su rango tonal abarca dos octavas, desde el Sib1 al Sib3.

Otros instrumentos han sido identificados como chalumeaux en ilustraciones, pero no se conserva ninguno de ellos.  

Repertorio para chalumeau

El repertorio para el chalumeau es abundante. Las primeras obras, en forma de solos y duetos, figuran en un colección anónima publicada por Frenchman Eistien Roger en Amsterdam entre 1712 y 1715 titulada Airs à Deux Chalumeaux, Deux Trompettes, deux Haubois, deux Violons, deux Flutes, deux Clarinelles, ou Cors de Chase, dedicada a Monsieur Henry Iperman. De acuerdo a Rice (1992), una segunda edición también fue publicada por M. C. Le Cène entre 1717 y 1722. En esta edición, el término clarinelles se sustituye por clarinettes.

En otro libro de dúos, aparece la obra Airs à 2 Clarinettes ou deux Chalumeaux. Walter (1732) atribuye la autoría de estas arias al flautista Jacques Philippe Dreux, a quién también identifica como el editor de tres libros Fanfares pour Chalumeaux ou deux Trompetes que fue publicada entre 1703 y 1704.

La primera obra de instrucción del chalumeau la encontramos en un artículo de Thuston Dart titulado Mock Trumpet, publicado en 1953 en la Galpin Society Journal. En este artículo, Thuston publica, entre otros, un  documento que había descubierto, titulado The Fourth Compleat Book for the Mock Trumpet, en una colección de Euing, en la biblioteca de la Universidad de Glasgow. Estos documentos figuran en un catálogo de 1721, aunque el primer libro, titulado A Collection of Ayers fitted for the new Instrument call’d the mock Trumpet, with Instructions to play on it está datado en 1698.

Según Hoeprich (2008), las primeras partes para chalumeau en la ópera son escritas por los hermanos Giovanni y Antonio María Bononcini: Endimione (1706), Eteacro (1707), Turno Aricino (1707), La conquista Della Spagne (1707), Il triunfo della grazia (1707), La presse di Tebe (1708), Il natale di Giunone (1708), Il Mario fuggitivo (1708), L´Abdolomino (1709) y Muzio Scelova (1710).

J. Fux también lo incluye en varios de sus oratorios y óperas como Il mese di Marzo (1709), La decima fatica d´Ercole (1710), Orfeo ed Euridice (1715), Diana placata (1717) o Giunone placata (1725). C. Gluck (1714-1787) lo utiliza en su Orfeo y Alceste, y Haendel (1685-1759) en un aria pastoral de su ópera Riccardo Primo de 1727. Vivaldi incluye el chalumeau tenor en tres conciertos y en su Nisi Dominus RV 803 (fig. 9.11). En el Andante de esta obra, el chalumeau soprano introduce el tema principal acompañado por el violín. El chalumeau soprano lo utiliza en el aria de Judith triumphans. Asimismo, en cuatro cantatas de Telemann figuran partes para chalumeau alto y tenor. Graupner (1683-1760) y Conti (1681-1732) también componen varias Cantatas. Graupner, además, escribe varias obras para chalumeaux entre 1714 y 1758: Overtura à 3 chalumeaux, Concert à 2 chalumeaux, Sonata para chalumeau, viola d´amour y  la arpis chord, dos tríos y cuatro Conciertos para chalumeau.

Otros compositores menos conocidos lo emplean en sus óperas: M. A. Ziani (Caio Pompilio, 1704); Ariosti (Marte Placato, 1707); Steffani (IlTurno, 1709); Bonno (Eleazaro, 1713); Keiser (Serenata, 1716; Hasse (Alfonso, 1738), entre otros.

A partir de este período se conservan divertimentos y conciertos para chalumeau de muy diversos compositores que evidencian el uso de este instrumento en el siglo XVIII: Molter (1696-1731), Gasmann (1729-1774), Pichl (1741-1805), Hoffmeister (1754-1812), Fasch (1688-1758),  Werner (1693-1766), etc.

Conclusiones

Los primeros chalumeaux están documentados en el siglo XVII en Harmonie Universelle de Marin Mersenne (París, 1636) y Traité des instruments de musique de Pierre Trichet (aprox. 1640), y guardan muchas analogías con los primitivos aerófonos. A finales del siglo XVIII el chalumeau se populariza. Las fuentes que mencionan este instrumento dan varias descripciones –un instrumento sin llaves, con una o dos llaves…-, lo que sugiere que el chalumeau era el nombre genérico que se utilizaba para varios tipos de instrumentos de caña y orificios. Asimismo, esas mismas fuentes describen el chalumeau como un instrumento folklórico que surge a partir de la cornamusa o zummara, pero también como un instrumento similar al recorder. Analogías en el diseño y en las digitaciones entre estos dos aerófonos hacen pensar que más bien el chalumeau podría haberse desarrollado a partir de la flauta de pico.

El instrumento se diseña con seis orificios frontales, un orificio doble para las notas graves y uno trasero; además se instalan dos llaves, diametralmente opuestas, que permiten extender el rango del instrumento. La sección inferior podía rotarse de forma que permitía situar las manos arriba o abajo, indistintamente, para manejar el orificio del Fa2. El chalumeau se fabricaba en cuatro tamaños: soprano, alto, tenor y bajo.

La primera música para el chalumeau se compone en forma de dúos. Posteriormente, el instrumento adquiere protagonismo en la música operística y en las cantatas. También se conservan algunas partituras de Conciertos, Sonatas y Divertimentos que evidencian el uso de este aerófono en el siglo XVIII.

 

Referencias bibliográficas

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[1] Galpin Society Journal.

[2] Journal of the American Musical Instruments Society.

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