¿Cómo elaborar un Trabajo Fin de Máster o una Tesis Doctoral sobre música?

Elaborar un trabajo de investigación constituye una labor compleja y ardua, aunque al mismo tiempo también resulta muy gratificante y satisfactoria. En especial, los músicos prácticos que quieren embarcarse en un proyecto de investigación deben tomar una decisión importante, ya que ello les va a requerir mucha dedicación que tendrán que deducirlo de su tiempo de estudio con su instrumento. Esta cuestión es clave para el músico, muy reacio a sacrificar horas de estudio con su instrumento para dedicarlo a labores menos gratificantes para él. Sustituir el instrumento por los libros y el ordenador no es algo que resulte atractivo para un músico. Además, hay otra cuestión que puede constituir un óbice para que el músico se decida a investigar: la investigación creativo-performativa no está todavía ampliamente aceptada por la comunidad científica en cuanto a sus métodos y criterios de evaluación o a la validez científica del conocimiento producido. Es necesario, en este sentido, diferenciar la práctica artística de lo que es la actividad investigadora, ya que la práctica artística en sí misma no constituye una investigación. Por esta razón, la investigación artística en música debe ser una actividad diferenciada de la práctica interpretativa, la creación y la docencia.

Los estudios de máster y doctorado donde se realiza el Trabajo Fin de Máster (TFM) y la Tesis Doctoral constituyen los últimos tramso académicos que el estudiante puede completar y están integrados en un sistema de tres ciclos (Grado, Máster y Doctorado) en el contexto del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).  A diferencia de una Tesis de Máster en la que debes aplicar las competencias adquiridas en los estudios (en términos de habilidades, conocimientos y genéricas), en la elaboración de una Tesis Doctoral debes ser capaz de producir conocimiento generalizable y transferible. Ambos trabajos se expresan en documentos en los que debes plantear un problema, analizarlo, discutirlo y exponer soluciones con respuestas científicas contextualizadas a partir de la utilización del método científico o cualquier otro método aceptado. Así mismo, deben ajustarse a unos requisitos formales y metodológicos y cumplir con ciertas exigencias en cuanto a idoneidad, innovación, originalidad, fundamentación, etc. El estudiante capaz de elaborar un trabajo de estas características va consiguiendo, poco a poco, una serie de competencias útiles en el futuro, para implementarlas posteriormente  en el mundo laboral. Estas competencias están establecidas en los denominados Descriptores de Dublín para cada uno de los ciclos.

En España, el Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior (MECES) elabora un sistema compatible —y comparable— con el europeo, para facilitar la movilidad por Europa una vez nivelados los estudios (RD 1027/2011). Este Marco recoge la definición de todos los niveles superiores, las calificaciones, los niveles de aprendizaje y sus descriptores.  El nivel de Máster y el de Doctor se constituye en el nivel 3 y 4 del MECES, respectivamente, en el que se incluyen aquellas cualificaciones que tienen como finalidad la formación avanzada del estudiante en las técnicas de investigación. De acuerdo a esta norma,  las características de las cualificaciones ubicadas en este nivel vienen definidas por los varios  descriptores presentados en términos de resultados del aprendizaje.

En cuanto al concepto de investigación, se entiende como un proceso que, mediante la aplicación del método científico -u otro reconocido académicamente-, procura obtener información relevante y fidedigna, para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. En un sentido más académico, la investigación constituye una actividad específica, formalizada, con objetivos propios y distintos a los de la  docencia, la creación o la gestión, pero también como  una herramienta para la producción y creación de conocimiento y comprensión.

La Asociación Europea de Conservatorios (AEC) la define como “…una amplia variedad de actividades, de cualquier ámbito de conocimiento, que se dirigen a un estudio o indagación meticulosa, sistemática y con conciencia crítica, que pretenden aportar un trabajo original e innovador y que no se limitan al tradicional método científico”. Así mismo, la AEC adapta los Descriptores de Dublin a la Educación Musical Superior en Europa. Por último, y de acuerdo al Arts and Humanities Research Board, la investigación académica debe definirse en función de sus procesos más que de sus resultados, y siempre de acuerdo a tres principios:

  • Definir una serie de preguntas o problemas que serán propuestos.
  • Especificar un contexto de investigación para las preguntas o problemas planteados.
  • Detallar los métodos empleados para plantear y responder las preguntas o problemas de investigación.

En el caso de la música, la investigación adquiere el adjetivo de artística y puede dividirse en tres tipos:

  • La investigación sobre la práctica artística, dirigida a estudiar diferentes aspectos en líneas de investigación sobre pedagogía, musicología, tecnología musical, psicología, la cognición musical, etc.
  • La investigación para la práctica artística, la cual produce conocimiento o herramientas para el desarrollo de la actividad musical.
  • La investigación desde/a través/basada en la práctica artística o performativa, que plantea preguntas y problemas vinculados a la práctica interpretativa y la creación artística. En este caso, la investigación se centra en el propio proceso de creación.

Esta última tipología constituye por sí sola una indagación que realiza un artista o músico sobre diferentes elementos de la práctica artística desde su formación disciplinar, su ejercicio profesional y/o su experiencia pedagógica. Involucra experiencia artística, conocimiento artístico, habilidades y los logros artísticos que se obtienen, y  se alimenta constantemente con el conocimiento reflexivo del músico investigador, unificando praxis con el análisis y la reflexión. Además, debe estar determinada por las preocupaciones e ideas que el investigador tiene como artista y debe tener un impacto directo sobre una propuesta concreta performativa o compositiva. Al mismo tiempo, necesita de la colaboración de otras disciplinas y del uso de los distintos métodos y herramientas tradicionales de investigación.

Un rasgo fundamental de una investigación realizada en el contexto de un TFM o una Tesis Doctoral es que debe generar o ampliar el conocimiento social, no solo el personal. Esta es la distinción entre investigación y educación. Toda investigación supone un aumento del conocimiento para la persona que hace esa investigación, pero lo que diferencia y caracteriza una investigación es que aumenta el conocimiento social de ese campo. Esta cuestión constituye un punto de discusión entre los que consideran únicamente investigación aquella que genera conocimiento social y que ha sido realizada con el método científico, y la investigación artística basada en la práctica, desarrollada con el uso de otros métodos y cuyos resultados van dirigidos más bien a ampliar el conocimiento personal del investigador. Por ello, es necesario que el músico investigue aquellas cuestiones relacionadas con su actividad creativo-performativa (o de cualquier otro ámbito: tecnológico, pedagógico, musicológico…) que tengan un impacto directo sobre una propuesta concreta performativa o compositiva y cuyos resultados y conocimiento generado puedan tener aplicación práctica para un gran número de personas.

Por tanto, realizar una investigación en el seno de los estudios de Máster o Doctorado no es cuestión baladí y requiere de unas determinadas habilidades y conocimientos previos, así como el dominio de los métodos y las técnicas de investigación apropiadas para cada tipo de investigación. Por otro lado, es muy importante que estés muy motivado antes de iniciar un proceso de elaboración de un TFM o una Tesis Doctoral, ya que con el paso del tiempo deberás lidiar con la ansiedad, la soledad, la procastrinación o las distracciones que en algunos casos te conducirán al desaliento y el abandono.

A continuación te presento los pasos básicos que debes seguir -y algunos consejos útiles- para que el largo proceso de elaboración de tu trabajo de investigación llegue a buen término:

1. Un TFM, y especialmente una Tesis Doctoral, deben aportar algo original y novedoso. Para ello, es menester realizar primero una labor rigurosa de acopio de todo lo que se ha dicho sobre la cuestión que se investiga. Sin embargo, lo más determinante para una tesis es encontrar una buena pregunta, y después dedicarle el tiempo necesario para reflexionar e iluminar el problema que queremos abordar. Para acotar el tema, plantéate muchas preguntas. Estas cuestiones deben estar relacionadas con tus intereses o preocupaciones que albergas como músico y deben estar basadas en tus habilidades y experiencias adquiridas en tu formación musical. Debes tener en cuenta que el punto de partida de tu trabajo es una pregunta o un problema específico de investigación. Cuanto más acotada y concreta sea esa pregunta, mucho mejor. Te ayudará mucho el trabajar al mismo tiempo con varias preguntas relacionadas. En el caso de una investigación de carácter performativo, las preguntas deben estar vinculadas estrechamente con la práctica. Ten en cuenta también que la investigación que desarrolles debe aportar conocimiento nuevo sobre la pregunta o el objeto de investigación que no haya sido generado hasta el momento.

2. Define y acota tu pregunta o el problema de investigación. Después de trabajar con varias preguntas de investigación, debes ser capaz de definir una pregunta que exprese un problema o curiosidad que quieres resolver con tu investigación. Para ello ten en cuenta que la pregunta debe expresarse de manera clara y concisa, y debe ser solucionable en unos plazos de tiempo determinados y con unos recursos que puedas disponer sin grandes dificultades. La reflexión continua sobre las fuentes consultadas en directa relación con la práctica artística es fundamental para la generación y desarrollo de preguntas de investigación. Para definirla, documéntate bien, lee todo lo relacionado con tu tema de tesis y piensa constantemente sobre ello. Las mejoras ideas surgen cuando pensamos constantemente sobre alguna cuestión. Posteriormente toma notas y escribe pequeños ensayos sobre lo leído. Todo este material podrás utilizarlo al mismo tiempo para la redacción de tus capítulos. Reflexiona continuamente sobre todas las fuentes consultadas, eso te ayudará a generar y acotar tus preguntas de investigación.

3. Evalúa tus recursos: antes de iniciar el proceso de investigación, debe plantearte algunas cuestiones relativas a su viabilidad: ¿Qué necesito para realizar mi investigación?, ¿dónde y cómo puedo recolectar los datos e información que necesito?, ¿cuánto tiempo invertiré en hacer acopio de esos datos y analizarlos?, ¿qué gastos puede acarrear?, ¿en cuánto tiempo debería completarla? Todas esas preguntas te ayudarán a evaluar los recursos con los que cuentas y los que vas a necesitar. Esto es de gran importancia para escoger un tema de investigación.

4. Escoge un director de tesis adecuado con una amplia experiencia en la dirección de tesis, experto en la materia, con predisposición a ayudarte y que sea fácilmente accesible. Es recomendable en trabajos interdisciplinares recurrir a dos directores. En el caso de los músicos, aconsejo buscar un director con perfil músico especialista en la materia, y otro que tenga un perfil más teórico y que provenga del ámbito universitario. Este paso es de gran importancia, ya que de ello dependerá en gran medida el éxito o fracaso de tu trabajo. Por consiguiente, sé meticuloso con este aspecto y no te precipites. Calcula bien el alcance de tu decisión y busca a la/las persona/as adecuada/s.

5. Comienza el trabajo bibliográfico: busca las mejores fuentes de consulta para tu investigación y prepárate para leer grandes cantidades de información. Es necesario leer y releer mucho sobre el objeto de investigación antes de escribir el TFT o la Tesis. En una primera lectura debes decidir qué fuentes son realmente valiosas y pertinentes. Realiza una segunda lectura de tus fuentes más detenidamente e intenta comprender todas las teorías o datos que fundamentan tu investigación. Relaciona las fuentes y tus propias opiniones para establecer diferencias y puntos de vistas encontrados. Subraya y haz anotaciones de tus lecturas, analizando las partes de información más relevantes para tu trabajo. Identifica y señala las partes que consideres que puedes citar y lleva un registro de tus referencias. No se trata únicamente de leer, sino que debes ser capaz de llevar a cabo una evaluación crítica sobre la bibliografía e investigaciones precedentes. Un trabajo de investigación en música por regla general suele tener carácter interdisciplinar, por lo que debes explorar lecturas y experiencias de conocimiento de otros autores o de otras obras artísticas, utilizando otras disciplinas. En este sentido, profundiza y desarrolla las aproximaciones interdisciplinares sobre el objeto de estudio. Cuántas más fuentes consultes sobre la materia, mayor calidad y rigurosidad tendrá tu trabajo.

6. Una vez has definido tu pregunta o preguntas de investigación y has realizado el acopio y lectura de las fuentes de información relevantes, es hora de esbozar el trabajo y establecer un plan de trabajo. Escribe un pequeño borrador o anteproyecto de tu trabajo con todos sus elementos constitutivos, y divídelo temporalmente por secciones, en función de su importancia y envergadura. Planifica el conjunto de acciones que llevarás a cabo para planificar el trabajo. Debes ser disciplinado y cumplir con los objetivos y plazos propuestos. Un TFM o una Tesis Doctoral bien expuesta, estructurada y completa debe contar con las siguientes secciones:

  • Portada: incluye el título de la tesis, la validez y el reconocimiento del estudio, el autor del trabajo, el director/es, la entidad de edición y la fecha de impresión.
  • Contraportada.
  • Índice de contenidos.
  • Introducción:
    • Exposición del problema u objeto de estudio.
    • Justificación.
    • Hipótesis.
    • Metodología.
    • Marco teórico/estado de la cuestión.
  • Cuerpo del trabajo: capítulos donde expones y demuestras el problema/hipótesis, y analizas y discutes resultados fruto de la investigación/experimentación, si procede.
  • Bibliografía.
  • Parte complementaria: anexos, apéndices, glosario de términos y gráficas y cuadros.

7. ¿Por dónde empiezo? Lo más conveniente es comenzar el trabajo escribiendo la Introducción del mismo. Esto te ayudará a ir abriendo el camino de tu investigación. Además, esto también te puede ayudar a descubrir cuanto antes que el proyecto de investigación no se sustenta o es inconsistente, lo que es importante descubrirlo cuanto antes. Una Introducción debe incluir, al menos, los siguientes apartados: exposición del objeto de estudio; justificación; objetivos; preguntas de investigación y/o hipótesis; marco teórico/estado de la cuestión; metodología. Intenta que la introducción sea interesante para el lector, ya que de lo contrario es muy posible que se aburra y opte de no seguir leyendo.

8. Comienza la Introducción justificando tu trabajo. Explica el por qué quieres realizar ese trabajo, cuáles son tus motivaciones y qué buscas con su elaboración. Sé sincero y concreto, sin ambages. Expón con todo detalle los elementos conceptuales que fundamentan la investigación y explica por qué es necesario realizar ese estudio y no otro.

9. Define los objetivos, qué es lo que pretendes alcanzar con la investigación. Este punto es fundamental en tu trabajo. Generalmente los examinadores y evaluadores en una primera lectura vamos directamente al planteamiento del problema, los objetivos y las conclusiones, por lo que es menester que estos tres elementos de tu trabajo estén estrechamente relacionados. Los objetivos debes retomarlos en las conclusiones y especificar su grado de cumplimiento y sus razones. Saber formular los objetivos de tu trabajo es muy importante para poder establecer los logros que se esperan alcanzar con la investigación. Es aconsejable establecer un objetivo principal, expresando en una frase la finalidad de la investigación y relacionándolo con el título o los subtítulos del trabajo, y otros de carácter específico o secundario, que expresen los pasos y logros que buscas cumplir a fin de demostrar el objetivo principal, a modo de división del tema central en varios elementos. Estos objetivos se deben colocar de forma consecutiva para revelar un orden de acción cronológica y deben formularse en infinitivo de forma clara y concisa.

10. Establece la hipótesis de trabajo, si procede. Constituye la suposición o idea principal que pretendes demostrar con tu investigación. La hipótesis está relacionada directamente con la problemática de investigación que manejas, por lo que no puedes generar una si no conoces bien el objetivo de lo que estás haciendo. No todas las investigaciones son susceptibles de formular hipótesis, todo depende del grado de conocimiento sobre el problema que se investiga. Sólo necesitan hipótesis las investigaciones que ya han rebasado la fase exploratoria y se encuentran en fase confirmatoria o verificatoria. Para formularla correctamente debes hacerlo con carácter afirmativo y preciso, sin dejar espacio a la confusión, y debes incluir los elementos del problema de investigación, variables y enfoques. Las variables deben ser medibles: una hipótesis no admite consideraciones subjetivas, opiniones personales o juicios de valor, lo importante es destacar la objetividad. El tipo de hipótesis lo debes elegir de acuerdo a los propósitos que tenga tu tesis. Pueden variar los tipos, incluso puedes combinar más de un criterio:

  • Hipótesis descriptivas: buscan predecir un dato que se registrará y evaluará en el estudio.
  • Hipótesis correlacionales: se asocian a enfoques de dos o más variables.
  • Hipótesis diferenciales: se emplean para efectuar comparaciones entre grupos de variables.
  • Hipótesis causales: proponen relaciones de causa y efecto entre variables.

11. Escoge la metodología y las tareas de investigación adecuadas. La metodología responde a la pregunta de cómo se van a alcanzar los objetivos propuestos y debe estar reconocida y homologada por la comunidad científica y académica. En el caso de la investigación artística, hay que tener en cuenta que no existe una metodología propia o exclusiva, sino que más bien es necesario hacer uso, en ocasiones, de varias metodologías. Por su parte, las tareas de investigación constituyen las acciones destinadas a obtener información y datos pero también producen reflexiones y pensamiento, y deben estar por lo general insertas en un tipo de metodología. Las más comunes son los siguientes:

  • Documental, basada en la identificación, acopio, análisis e interpretación de diferentes materiales bibliográficos.
  • Cuantitativa: en la que se obtienen medidas, estadísticas y otros datos cuantificables por medio de encuestas o experimentos sobre determinadas variables. Tiene una gran validez externa, ya que lo que se determina es generalizable a la población.
  • Cualitativa: se centra en la comprensión de ciertos fenómenos, es subjetiva, inductiva y no generalizable. Se usan registros narrativos de los fenómenos estudiados, utilizando técnicas como la observación y las entrevistas no estructuradas. Son fuertes en validez interna y generalmente lo que determinan no es generalizable a la población.

 En el caso de investigaciones performativas, se suele recurrir también a un tipo de metodología de tipo cualitativo, la autoetnografía, basada en estrategias de investigación que pretenden describir y analizar sistemáticamente la experiencia personal del investigador para comprender algunos aspectos de la cultura, fenómeno o evento a los que pertenece o en los que participa. En este tipo de metodología, el investigador se convierte en el objeto de investigación, de forma que el trabajo se centra en lo realizado, planificado, observado y sentido por el propio investigador en sus experiencias vitales. Actualmente está metodología está reconocida y aceptada por la comunidad académica.

12. Determina el estado de la cuestión. En este apartado debes considerar como mínimo tres grandes bloques temáticos: presentación de los antecedentes y el contexto de la problemática en la investigación, el desarrollo o síntesis de los principales aportes realizados hasta el momento y, finalmente, la exposición de los problemas pendientes. Para ello es necesario que te documentes bien acudiendo a todas las fuentes de información a tu alcance, siguiendo las indicaciones de tu director/es de tesis. Debes destacar en esta sección si existe alguna experiencia relacionada con tu investigación, cuáles han sido los resultados de dicha experiencia y qué publicaciones existen al respecto.

13. Cuando completes la Introducción, comienza a elaborar el cuerpo de la tesis. La tesis debe estar compuesta por una serie de capítulos en orden y sentido al contenido de la misma.

14. Los resultados y las conclusiones derivadas de tu estudio son la sección más importante de tu trabajo. Las conclusiones guardan una gran relación con la introducción de tu trabajo, ya que mientras que ésta nos muestra que problema/hipótesis pretendemos demostrar o solucionar, aquéllas nos deben indicar como hemos logrado obtener el resultado y solucionar el problema. Por consiguiente, en las conclusiones debes retomar los objetivos y especificar su grado de consecución. Debes destacar, así mismo, los resultados que se hayan encontrado y cómo se han logrado. Además, muestra las conclusiones de carácter parcial logrados en el desarrollo de la investigación y destaca finalmente tus aportes al campo de investigación específico y todo aquello que no se haya podido demostrar para que otro investigador pueda considerarlo. Huye de exponer la importancia personal que tiene para ti el resultado de la investigación, y destaca su valor para generar conocimiento social y su posible aplicación práctica en la comunidad a la que va dirigido. Por último, recuerda que es fundamental redactarlas de forma clara y sintética. Unas conclusiones bien redactadas deben contar al lector cuál era el problema, qué se ha hecho para encontrar la solución –con sus alcances y limitaciones- y cuáles han sido los resultados obtenidos, de forma concisa y clara. Recuerda que lo más valioso de tu TFM o Tesis Doctoral es tu aporte personal al conocimiento social.

15. Una vez hayas completado el primer borrador de tu tesis, es hora de pulir la redacción y dar formato a tu trabajo. Generalmente el formato y presentación del trabajo suele estar sometido a normas de la institución. Esto incluye instrucciones sobre la portada, el resumen, el número de páginas, tipo de letra, interlineado, márgenes, etc. En cuanto a la redacción, debes tener en cuenta a quien va dirigido el trabajo, no escribes para ti, sino para otras personas, por lo que debes ser capaz de comunicar tus ideas de forma precisa y con un lenguaje adecuado. Ser capaz de comunicar tus ideas e  investigaciones es una de las competencias que incluye los Descriptores de Dublín para el tercer ciclo (Doctorado). El lenguaje por tanto debe ser propio y adecuado al objeto de estudio y a la comunidad a la que va dirigido. Es conveniente escribir en forma impersonal, esto es, en tercera persona del singular. En cuanto a los tiempos verbales,  la introducción, fundamentación y marco teórico se debe redactar en presente. El método y los procedimientos se escriben en pasado, ya que representan acciones ya realizadas. Los resultados y las conclusiones también en pasado, pues en ellos debes manifestar lo que has hecho con tu estudio y qué has conseguido. La escritura de tu trabajo debe ajustarse a unos requisitos en cuanto a la forma y el fondo. Las diferentes secciones deben tener una unidad lógica. Recuerda que debes manejar una idea principal sobre la que gira todo tu estudio. Debes profundizar en la esencia del problema sin quedarte en la superficie. Sé conciso y claro en el modo de expresar tus ideas y conceptos. Esta es una de los aspectos que más suelen valorar los examinadores o evaluadores. Despréndete de todo lo que no aporte nada relevante para tu estudio. Finalmente, cuida la sintaxis.

16. Por último, incluye y revisa los anexos, el sistema de citas y referencias y las notas a pie de página. Estas últimas debes usarlas con moderación para indicar el origen de las citas, hacer referencias externas o internas o para realizar aclaraciones sobre alguna aseveración que hayas hecho en el texto. En cuanto al sistema de referencias, recomiendo usar APA (Normas de la American Psychological Asociation). Consulta las normas actualizadas en cualquier página de internet y ajústate a ellas estrictamente. En caso de duda, acude siempre a tu director.

17. Es hora por de revisar tu trabajo. Procede a la lectura minuciosa del trabajo para detectar posibles erratas o incorrecciones en el cuerpo del mismo. Esta tarea debes realizarla un mínimo de tres veces. Personalmente aconsejo leer el trabajo impreso y señalar en mismo las erratas o incorrecciones encontradas. Tómate un tiempo para realizar esta tarea y hazla concienzudamente, de lo contrario después te arrepentirás. Un trabajo de esta naturaleza siempre hay que releerlo varias veces antes de presentarlo para su defensa. Es aconsejable que además de tí, lean el trabajo otros colegas o personas cercanas a tí -además de tu director- para que te aporten otros puntos de vista o te ayuden en la detección de erratas.

Por último, un consejo a modo de resumen: si quieres hacer un buen trabajo de investigación académico, empieza por estar motivado y hazlo por decisión personal para encontrar soluciones a preguntas que te planteas constantemente en tu labor profesional y que puedas posteriormente aplicarlas en tu trabajo diario. Investiga sobre un tema de tu interés del cual te sientas capacitado y domines, y disfrútalo. En la elaboración de un trabajo de investigación el proceso es a menudo más gratificante que los resultados obtenidos.

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