8 razones por las cuales las EEAASS no están preparadas para integrarse en la Universidad

El tema de la integración de las Enseñanzas Artísticas Superiores (EEAASS) en la Universidad, o la creación de la Universidad de las Artes, es un asunto recurrente en los ambientes docentes y discentes de estas enseñanzas. Desde hace varios años, el tema sale frecuentemente a colación en diferentes foros de debate, artículos de opinión, etc., y tras un tiempo definido, desaparece de la parrilla de noticias sin resolución alguna. En todos los casos, se está de acuerdo en que esto solucionaría muchos de los problemas que adolecen estas enseñanzas, sin embargo, la realidad es otra, ya que las exigencias del sistema universitario para con sus programas y su profesorado son mayores en comparación con las de las EEAASS. En particular, la rendición de cuentas mediante una evaluación institucional y de los programas, y la acreditación del profesorado por agencias de calidad, son cuestiones que adolecen las EEAASS. Por tanto, la integración no supondría la panacea para estas enseñanzas, como algunos piensan, no quedarían integradas per se en el sistema universitario sin más, sino que deberían someterse a las mismas condiciones, con los mismos derechos, pero también con los mismos deberes y obligaciones que aquellas.

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La inclusión de las  EEAASS en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) obligó a aplicar un cambio estructural por parte de las autoridades educativas en términos de flexibilidad en la organización y funcionamiento de las enseñanzas y de los centros, renovación de las metodologías docentes y autonomía de los centros. En este sentido, la Declaración de Bolonia estableció unos objetivos para la creación del EEES que deberían asumirse y lograrse antes del 2010. Sin embargo, pasados 6 años desde esa fecha, no todos los objetivos establecidos han sido cubiertos en el caso de las EEAASS, en especial, la cooperación en lo que respecta a la garantía de la calidad. En efecto, ni los Títulos Superiores de EEAASS, ni el profesorado, ni los centros han sido evaluados conforme a las normas y criterios de garantía de calidad propuestos por la European Network of Quality Assurance in Higher Education (ENQA) para la Educación Superior -nótese que la Educación Superior incluye la Universitaria y las Artísticas- e implementados en el año 2007  junto con la creación del Registro Europeo de Garantía de Calidad para la Educación Superior (EQAR). En el caso de las Enseñanzas Universitarias, sí se han hecho los deberes, y se han aplicado e implementado políticas de calidad con la creación de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad de las Universidades (ANECA) y los programas de garantía de calidad que han sido aplicados a estas enseñanzas, no así en las EEAASS, lo que nos aleja aún más del sistema universitario. Y esta cuestión es nuclear, puesto que determina todos los aspectos relacionados con la calidad de estas enseñanzas.

El artículo que se presenta pretende enunciar y justificar algunas razones por las cuales las EEAASS no están todavía preparadas para ese proceso de integración o creación de la Universidad de las Artes -la adscripción queda, en mi opinión, descartada ya que no solucionaría en modo alguno los problemas actuales-. Esto no quiere decir que en cuanto hay cierta voluntad política por esta cuestión, se puede revertir la situación, por ejemplo, con la promulgación de una Ley Orgánica de EEAASS, análoga a la de la Universidad, y los correspondientes Reales Decretos de desarrollo, lo que haría posible una de estas vías. Veamos las razones:

  1. Títulos Superiores no verificados. Esta cuestión es básica para que las EEAASS puedan ser integradas en la Universidad -o para la creación de la Universidad de las Artes-. Los Títulos Superiores actuales no se han sometido a un proceso de verificación, del mismo modo que se ha hecho con los Títulos de Máster en Enseñanzas Artísticas, siguiendo el protocolo establecido por la ANECA -programa VERIFICA  (homologación) y ACREDITA (renovación)- para la evaluación. Si bien es cierto que la normativa de EEAASS -RD 1614/2009- no recoge este extremo para estos Títulos -sí para los de Máster-, es necesario proceder lo antes posible a esta evaluación en vistas de una futura integración en la Universidad. Para ello, se podría partir de iniciativas políticas de las CCAA por medio de sus respectivas agencias de Calidad, o bien, una vez promulgada la deseada Ley de EEAAASS, que esta estableciera como requisito indispensable para la integración o creación la verificación de sus Títulos oficiales, del mismo modo que se establece para las Enseñanzas Universitarias.
  2. Investigación reglada y evaluada inexistente. Desgraciadamente la investigación reglada y evaluada en los centros de EEAASS es prácticamente inexistente, y con reglada me refiero a investigación desarrollada en los centros con la debida financiación y por profesorado estrictamente cualificado, esto es, Doctor. Investigación que debe llevarse a cabo con Proyectos y Memorias evaluados externamente por agencias de Calidad. Este es uno de los aspectos que más nos aleja de la Universidad, y que en mayor medida determina la innovación y calidad de una institución. Este aspecto está tímidamente recogido en el art. 58.6 de la LOE y en la Disposición adicional quinta del RD de Ordenación 1614/2009, pero queda muy lejos de lo que debería ser una regulación adecuada para unas enseñanzas superiores. La Ley Orgánica de Universidades -LOU-, sin embargo, dedica todo un Título -Titulo VII- a la investigación. Sería necesario, en una deseable Ley de EEAASS, desarrollar este aspecto en las mismas condiciones que las Enseñanzas Universitarias.
  3. Doctorados inexistentes. Actualmente no existe ningún programa de Doctorado en España propio de estas enseñanzas, desarrollado por un centro de EEAASS en convenio con una Universidad. La LOE en su art. 58.5 y el RD 1614/2009 en su art. 10 contemplan esta posibilidad, otorgándole a las administraciones educativas la iniciativa. Esta situación, obliga al alumnado egresado de las EEAASS que desea continuar estudios de tercer ciclo a acudir a programas de doctorado que poco tienen que ver con sus intereses de investigación. De esta forma, el conocimiento que puede generar y trasferir ese alumno en ocasiones no revierte directamente en estas enseñanzas, ya que no está intrínsecamente relacionado con su especialidad, lo que supone una grave disfunción del sistema de tres ciclos.
  4. Recursos insuficientes. Todos estamos de acuerdo que otro de los aspectos que nos alejan más de la Universidad -junto con la investigación y la evaluación y calidad- es la carencia de recursos en comparación con la Universidad. Y este aspecto es nuclear, dado que sin un aporte de recursos económicos y materiales se hace prácticamente imposible desarrollar las EEAASS en igualdad de condiciones que las universitarias. Es frecuente escuchar al profesorado de estos centros que no es posible dar una enseñanza de calidad sin la suficiente financiación, y claro, en ocasiones se argumenta esta cuestión para compararse con la Universidad. Y es cierto, este problema quedaría resuelto en el momento en el que las EEAASS fueran integradas en el sistema universitario, pero esta es la parte buena, la parte menos buena sería las exigencias propias del sistema universitaria a las que habría que someterse -acreditación de profesorado, verificación de títulos, rendición de cuentas, evaluación periódica, etc.-.
  5. Ratio 1/1. Particularmente en las enseñanzas musicales, la docencia se imparte con una ratio 1/1, esto es, el profesor y el alumno comparten 1,5 h de clase a la semana. Esta ratio no tienen precedentes en la enseñanza universitaria, al margen del coste que supone para una organización en la que, entre otros, también priman intereses mercantilistas. Esto supone que habría que modificar esta ratio para hacerla más rentable, con las consecuencias que eso podría reportar a la calidad docente.
  6. Diferentes cuerpos docentes.  La ordenación de los recursos humanos a través de la integración en los correspondientes cuerpos docentes de la Universidad requeriría un pronunciamiento legislativo en sus aspectos básicos sobre qué cuerpos de los centros de EEAASS se verían afectados y a qué Cuerpos docentes de la Universidad se integraría cada uno. En este sentido, para la integración de los cuerpos docentes que imparten EESSAA a los cuerpos docentes de la Universidad deberían valorarse los criterios concurrentes en cada caso: en los cuerpos de Catedráticos de Música y Artes Escénicas y de Artes Plásticas y Diseño, la integración debería hacerse a los Cuerpos de Catedráticos de Universidad de oficio a quienes estuviesen en posesión del Título de Doctor. En caso contrario, se deberían arbitrar medidas transitorias y mecanismos para la obtención de dicho Título -similar al proceso de integración del Cuerpo de Profesores de las Escuelas Superiores de Bellas Artes-. Aquellos que no quisiesen acogerse a estas medidas quedarían en su Cuerpo de origen a extinguir; en el caso de los Profesores de Artes Plásticas y Diseño y de Música y Artes Escénicas, en principio solo quedarían integrados, previsiblemente, en el Cuerpo de Profesores Titulares de Universidad aquellos que tuviesen destino definitivo y el Título de Doctor -aunque podría acogerse a las medidas transitorias para obtenerlo, al igual que el Cuerpo de Catedráticos-. Ahora bien, el hecho de que la mayoría del profesorado de los Conservatorios Superiores debe tener la condición de Catedrático, podría constituir un óbice para la integración, dado que en la Universidad los cuerpos de Catedráticos y Titulares están proporcionados. En todos los casos, se requeriría una acreditación del profesorado del mismo modo que se hace con el profesorado universitario, de acuerdo al programa de Acreditación nacional para el acceso a los cuerpos docentes universitarios -Programa ACADEMIA–  que evalúa el perfil de los solicitantes para el acceso a los cuerpos de funcionarios docentes universitarios, regulado en el RD 1312/2007-.
  7. Evaluación inexistente. Llegamos a la clave del asunto. Sin evaluación no hay calidad, y sin calidad una institución educativa se estanca y no prospera. La promoción de la calidad en la educación superior fue uno de los objetivos establecidos en la Declaración de Bolonia para la creación del EEES. Evidentemente, en España este objetivo no se ha cumplido en lo que respecta a las EEAASS, ya que desde la implantación de los planes de estudio en el curso 2010/11, estas enseñanzas no han sido evaluadas. En parte, porque la normativa no lo contempla de forma explícita, del mismo modo que sucede con otros aspectos básicos: investigación, doctorado, etc. Así, este aspecto queda recogido, otra vez, de forma irrisoria, en el Título VI de la LOE, dejándolo en manos den manos del Instituto Nacional de Evaluación Educativa y los organismos correspondientes de las Administraciones educativas, así como de la Inspección educativa, y todo ello con los mismos procedimientos y normas que se aplican a las enseñanzas medias. ¡Vaya dislate! ¿Son Educación Superior las EEAASS o no? Porque si lo son, deben someterse a las mismas o análogas normas y procedimientos de evaluación que las enseñanzas universitarias -Título V de la LOU-. Y si no es así, entonces las EEAASS no son Educación Superior, o dicho de otro modo, sí lo son, pero no están plenamente integradas en el EEES, son de segunda clase, ya que no existe la investigación, los programas de doctorado, ni la evaluación.
  8. Nula voluntad política. Y todo lo anterior se podría solucionar fácilmente con algo de sentido común y voluntad por parte de las autoridades educativas o dirigentes políticos. En efecto, todo quedaría resuelto con una Ley Orgánica de Enseñanzas Artísticas Superiores (LOAS) que regulara todos los aspectos inherentes a la educación superior, en las mismas condiciones que las enseñanzas universitarias, pero respetando las singularidades de nuestras enseñanzas. En esta norma, las EEAASS podrían quedar integradas en la Universidad, o bien, crear una Universidad propia de las Artes -solución más satisfactoria en mi opinión-. De esta forma, las EEAASS quedarían liberadas de la LOE y tendría su propia regulación. Lo siguiente sería publicar los correspondientes Reales Decretos de desarrollo, y a continuación, los Decretos de las CCAA.

En suma, con el presente artículo se han presentado algunas razones o problemas que constituyen trabas para la integración de las EEAASS en la Universidad. Por supuesto, ello no es óbice para que una vez publicada una Ley Orgánica de EEAASS pudiese acometerse un proceso de integración o creación de la Universidad de las Artes, proceso que a medio plazo -no menos de 2 o 3 años- desarrollara y completara cada uno de los aspectos regulados en esa norma y que han sido expuestos aquí: evaluación de Títulos Superiores, acreditación del profesorado, puesta en marcha de programas de investigación y de doctorado, recursos suficientes, evaluación de las instituciones educativas, etc.

Y llegados a este punto, cabe plantearse algunas cuestiones: ¿sería positivo la integración de las EEAASS en la Universidad?, ¿estamos preparados para ello?, ¿es mejor quedarnos como estamos?, ¿resulta más eficiente que sean gestionadas por Institutos Superiores con autonomía y recursos? Desde luego que habrá opiniones variadas, pero de lo que no cabe duda es que actualmente no competimos en igualdad de condiciones con las enseñanzas universitarias -para la bueno y para lo malo-, por lo que no jugamos en la misma división, aunque ambas constituyan, en teoría, la Educación Superior en España.

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