18 claves para tener éxito en tu Trabajo Fin de Título (TFT) de Música

Elaborar un trabajo de investigación constituye una labor compleja y ardua, aunque al mismo tiempo también resulta muy gratificante y satisfactoria. En especial, los músicos prácticos que quieren embarcarse en un proyecto de este tipo deben tomar una decisión importante, ya que ello les va a requerir mucha dedicación que tendrán que deducirlo de su tiempo de estudio con su instrumento. Esta cuestión es clave para el músico, muy reacio a sacrificar horas de estudio con su instrumento para dedicarlo a labores menos gratificantes para él. Sustituir el instrumento por los libros y el ordenador no es algo que resulte atractivo para un músico. Además, hay otra cuestión que puede constituir un óbice para que el músico se decida a investigar: la investigación creativo-performativa no está todavía ampliamente aceptada por la comunidad científica en cuanto a sus métodos y criterios de evaluación o a la validez científica del conocimiento producido. Es necesario, en este sentido, diferenciar la práctica artística de lo que es la actividad investigadora, ya que la práctica artística en sí misma no constituye una investigación. Por esta razón, la investigación artística en música debe ser una actividad diferenciada de la práctica interpretativa, la creación y la docencia. Así, la defensa del TFT no puede ser exclusivamente un Recital. Puede incluir un Recital, pero no constituye en sí un Recital. En el Recital el alumno aplica las competencias, habilidades y destrezas adquiridas en la asignatura de Instrumento principal (establecidas en la normativa correspondiente), mientras que en el TFT el estudiante debe ser capaz de aplicar todas las competencias, habilidades y destrezas adquiridas durante su carrera, no solo en la asignatura de instrumento, sino en todas las asignaturas asociadas a su título. En resumen, el Recital puede constituir el resultado del TFT, pero en todo caso, el estudiante debe justificar en su defensa el proceso, el método y los resultados.

El TFT se regula primero en la normativa estatal (RD 1614/2009 y RD 631/20109)  en sus aspectos básicos, y posteriormente en la normativa autonómica de ordenación de las enseñanzas y para autorizar los planes de estudio (Decreto 48/2011 y Orden 24/2011). Finamente se concreta algunas aspectos del mismo en una norma de desarrollo (Orden 85/2014).  Estas normas establecen que las enseñanzas concluirán con la elaboración y presentación del trabajo de fin de título por parte del estudiante, que deberá realizarse en la fase final del plan de estudios y estar orientado a la evaluación de competencias asociadas al título.  Es decir, el estudiante debe ser capaz de aplicar todas las competencias adquiridas durante su carrera, no solo las de su itinerario o especialidad, sino las asociadas a su título. En este sentido, para la obtención del título superior en Enseñanzas Artísticas se requiere la superación de la totalidad de las asignaturas, las prácticas y el trabajo de fin de título que constituyan el plan de estudios. Así mismo,  para realizar la presentación y defensa del TFT, el estudiante tiene que haber superado todas las asignaturas del currículum.

De acuerdo a la norma de desarrollo, el TFT consiste en la elaboración por parte del estudiante y de forma individual de un trabajo original, en el que se integren y apliquen los contenidos formativos recibidos, así como las competencias, capacidades y habilidades adquiridas en el seno de los correspondientes estudios.

En mi experiencia laboral he tenido numerosas tutorías de alumnos que han acudido a mí al inicio del curso para solicitarme consejo en el desarrollo de su TFT. Y aunque en ocasiones no se le da la importancia que requiere, este trabajo constituye la clave para evaluar globalmente las competencias adquiridas por el estudiante en el curso de su carrera. Es la asignatura más importante de la carrera, por lo que requiere de una especial dedicación y rigurosidad. El estudiante en ocasiones no encuentra el camino y se desespera. Por ello en este post proporciono unas claves para que tu TFT se desarrolle con éxito, y al mismo tiempo puedas disfrutar elaborándolo.

  1. Un TFT deben aportar algo original y novedoso. Para ello, es menester realizar primero una labor rigurosa de acopio de todo lo que se ha dicho sobre la cuestión que se investiga. En este sentido, lo más determinante para un trabajo de este tipo es encontrar una o varias preguntas de investigación, y después dedicarle el tiempo necesario para reflexionar e iluminar el problema que queremos abordar. Estas cuestiones deben estar relacionadas con tus intereses o preocupaciones que albergas como músico y deben estar basadas en tus habilidades y experiencias adquiridas en tu formación musical.  Deben expresar un problema o curiosidad que quieres resolver con tu investigación, al cual puedas encontrarle aplicaciones. Es decir, si tu especialidad es la de Interpretación, por ejemplo, lo adecuado es que centres tu TFT en una pregunta de investigación sobre la práctica interpretativa. Cuanto más acotada y concreta sea esa pregunta, mucho mejor. Huye de temas generales o muy vastos. Por ejemplo, siempre es más conveniente investigar sobre un aspecto concreto de una Sonata, que hacerlo sobre toda la obra. Para ello ten en cuenta que la pregunta debe expresarse de manera clara y concisa, y debe ser solucionable en unos plazos de tiempo determinados y con unos recursos que puedas disponer sin grandes dificultades. La reflexión continua sobre las fuentes consultadas en directa relación con la práctica artística es fundamental para la generación y desarrollo de preguntas de investigación. Ten en cuenta que las mejoras ideas surgen cuando pensamos constantemente sobre alguna cuestión. 
  2. Evalúa tus recursos: antes de iniciar el proceso de investigación, debe plantearte algunas cuestiones relativas a su viabilidad: ¿Qué necesito para realizar mi investigación?, ¿Dónde y cómo puedo recolectar los datos e información que necesito?, ¿Cuánto tiempo invertiré en hacer acopio de esos datos y analizarlos?, ¿Qué gastos puede acarrear?, ¿en cuánto tiempo debería completarla? Todas esas preguntas te ayudarán a evaluar los recursos con los que cuentas y los que vas a necesitar. Esto es de gran importancia para escoger un tema de investigación.
  3. Escoge un director para tu TFT adecuado con una amplia experiencia en la dirección de trabajos de investigación, experto en la materia, con predisposición a ayudarte y que sea fácilmente accesible. Esta cuestión es de gran importancia, ya que de ello dependerá en gran medida el éxito o fracaso de tu trabajo. Por consiguiente, sé meticuloso con este aspecto y no te precipites. Calcula bien el alcance de tu decisión y busca a la persona adecuada.
  4. Comienza el trabajo bibliográfico: busca las mejores fuentes de consulta para tu investigación y prepárate para leer grandes cantidades de información. Es necesario leer y releer mucho sobre el objeto de investigación antes de escribir el TFT. En una primera lectura debes decidir qué fuentes son realmente valiosas y pertinentes. Realiza una segunda lectura de tus fuentes más detenidamente e intenta comprender todas las teorías o datos que fundamentan tu investigación. Relaciona las fuentes y tus propias opiniones para establecer diferencias y puntos de vistas encontrados. Subraya y haz anotaciones de tus lecturas, analizando las partes de información más relevantes para tu trabajo. Identifica y señala las partes que consideres que puedes citar y lleva un registro de tus referencias. No se trata únicamente de leer, sino que debes ser capaz de llevar a cabo una evaluación crítica sobre la bibliografía e investigaciones precedentes. Un trabajo de investigación en música por regla general suele tener carácter interdisciplinar, por lo que debes explorar lecturas y experiencias de conocimiento de otros autores o de otras obras artísticas, utilizando otras disciplinas. En este sentido, profundiza y desarrolla las aproximaciones interdisciplinares sobre el objeto de estudio. Cuántas más fuentes consultes sobre la materia, mayor calidad y rigurosidad tendrá tu trabajo.
  5. Una vez has definido tu pregunta o preguntas de investigación y has realizado el acopio y lectura de las fuentes de información relevantes, es hora de esbozar el trabajo y establecer un plan de trabajo. Escribe un pequeño borrador o anteproyecto de tu trabajo con todos sus elementos constitutivos, y divídelo temporalmente por secciones, en función de su importancia y envergadura. Planifica el conjunto de acciones que llevarás a cabo para planificar el trabajo. Debes ser disciplinado y cumplir con los objetivos y plazos propuestos. Ajústate a la estructura marcada por la normativa del centro.
  6. Comienza el trabajo escribiendo la Introducción del mismo. Esto te ayudará a ir abriendo el camino de tu investigación. Además, esto también te puede ayudar a descubrir cuanto antes que el proyecto de investigación no se sustenta o es inconsistente, lo que es importante descubrirlo cuanto antes. Una Introducción debe incluir, al menos, los siguientes apartados: exposición del objeto de estudio; justificación; preguntas de investigación y/o hipótesis; objetivos; metodología; estado de la cuestión. Intenta que la introducción sea interesante para el lector, ya que de lo contrario es muy posible que se aburra y opte por no seguir leyendo. Ten en cuenta que la Introducción es una de las partes más importante de tu TFT ya que en ella vas a explicar al lector qué es lo que quieres hacer, cómo lo quieres hacer y qué es lo que esperas lograr. Por lo tanto, comienza la Introducción justificando tu trabajo.
  7. Define los objetivos, qué es lo que pretendes alcanzar con la investigación. Este punto es fundamental en tu trabajo. Generalmente los examinadores y evaluadores en una primera lectura vamos directamente al planteamiento del problema, los objetivos y las conclusiones, por lo que es menester que estos tres elementos de tu trabajo estén estrechamente relacionados. Los objetivos debes retomarlos en las conclusiones y especificar su grado de cumplimiento y sus razones. Saber formular los objetivos de tu trabajo es muy importante para poder establecer los logros que se esperan alcanzar con la investigación. Es aconsejable establecer un objetivo principal, expresando en una frase la finalidad de la investigación y relacionándolo con el título o los subtítulos del trabajo, y otros de carácter específico o secundario, que expresen los pasos y logros que buscas cumplir a fin de demostrar el objetivo principal, a modo de división del tema central en varios elementos.
  8. Establece la hipótesis de trabajo o pregunta de investigación. Constituye la suposición o idea principal que pretendes demostrar con tu investigación. La hipótesis está relacionada directamente con la problemática de investigación que manejas, por lo que no puedes generar una si no conoces bien el objetivo de lo que estás haciendo. No todas las investigaciones son susceptibles de formular hipótesis, todo depende del grado de conocimiento sobre el problema que se investiga. Sólo necesitan hipótesis las investigaciones que ya han rebasado la fase exploratoria y se encuentran en fase confirmatoria o verificatoria. Para formularla correctamente debes hacerlo con carácter afirmativo y preciso, sin dejar espacio a la confusión, y debes incluir los elementos del problema de investigación, variables y enfoques. Las variables deben ser medibles: una hipótesis no admite consideraciones subjetivas, opiniones personales o juicios de valor, lo importante es destacar la objetividad. El tipo de hipótesis lo debes elegir de acuerdo a los propósitos que tenga tu tesis. Y recuerda, debe estar relacionada con alguna curiosidad que albergas.
  9. Escoge la metodología y las tareas de investigación adecuadas. La metodología responde a la pregunta de cómo se van a alcanzar los objetivos propuestos y debe estar reconocida y homologada por la comunidad científica y académica. En el caso de la investigación artística, hay que tener en cuenta que no existe una metodología propia o exclusiva, sino que más bien es necesario hacer uso, en ocasiones, de varias estrategias metodológicas. Por su parte, las tareas de investigación constituyen las acciones destinadas a obtener información y datos pero también producen reflexiones y pensamiento, y deben estar por lo general insertas en un tipo de metodología. Simplificando, las más comunes son los siguientes:
    Documental, basada en la identificación, acopio, análisis e interpretación de diferentes materiales bibliográficos.
    Cuantitativa: en la que se obtienen medidas, estadísticas y otros datos cuantificables por medio de encuestas o experimentos sobre determinadas variables. Tiene una gran validez externa, ya que lo que se determina es generalizable a la población.
    Cualitativa: se centra en la comprensión de ciertos fenómenos, es subjetiva, inductiva y no generalizable. Se usan registros narrativos de los fenómenos estudiados, utilizando técnicas como la observación y las entrevistas no estructuradas. Son fuertes en validez interna y generalmente lo que determinan no es generalizable a la población.
  10. Determina el estado de la cuestión. En este apartado debes considerar como mínimo tres grandes bloques temáticos: presentación de los antecedentes y el contexto de la problemática en la investigación, el desarrollo o síntesis de los principales aportes realizados hasta el momento y, finalmente, la exposición de los problemas pendientes. Para ello es necesario que te documentes bien acudiendo a todas las fuentes de información a tu alcance, siguiendo las indicaciones de tu director/es de TFT. Debes destacar en esta sección si existe alguna experiencia relacionada con tu investigación, cuáles han sido los resultados de dicha experiencia y qué publicaciones existen al respecto. En esta parte es necesario que toda la información referenciada esté citada correctamente según el sistema de citas utilizado.
  11. Cuando completes la Introducción, comienza a elaborar el marco teórico. Incluye aquí en varios apartados o capítulos todos los aspectos que son necesarios para la comprensión y desarrollo de tu trabajo. Al igual que en el estado de la cuestión, en esta sección toda la información incluida debe ir debidamente citada, y las figuras identificadas correctamente y con su fuente mencionada (si procede). Prescinde en esta parte de todo aquello que no aporte información relevante a tu estudio.
  12. Los resultados derivados de tu estudio son la sección más importante de tu trabajo, junto con las conclusiones. Es conveniente que incluyas un apartado independiente sobre el análisis y discusión de tus resultados derivados del estudio o investigación. Sé concreto y presenta tus resultados lo más gráficamente posible. El análisis de los resultados debe ser fácilmente comprensible. En el caso de las investigaciones de carácter performativo, el resultado lo constituye la propia interpretación de la obra objeto de estudio, pero debes justificar cómo has llegado hasta ahí, es decir, el proceso.
  13. Las conclusiones guardan una gran relación con la introducción de tu trabajo, ya que mientras que ésta nos muestra que problema/hipótesis pretendemos demostrar o solucionar, aquéllas nos deben indicar como hemos logrado obtener el resultado y solucionar el problema. Por consiguiente, en las conclusiones debes retomar los objetivos y especificar su grado de consecución. Debes destacar, así mismo, los resultados más relevantes que se hayan encontrado y cómo se han logrado. Además, muestra las conclusiones de carácter parcial logrados en el desarrollo de la investigación y destaca finalmente tus aportes al campo de investigación específico y todo aquello que no se haya podido demostrar para que otro investigador pueda considerarlo. Huye de exponer la importancia personal que tiene para ti el resultado de la investigación, y destaca su valor para generar conocimiento social y su posible aplicación práctica en la comunidad a la que va dirigido. Por último, recuerda que es fundamental redactarlas de forma clara y sintética. Unas conclusiones bien redactadas deben contar al lector cuál era el problema, qué se ha hecho para encontrar la solución –con sus alcances y limitaciones- y cuáles han sido los resultados obtenidos, de forma concisa y clara. Recuerda que lo más valioso de tu TFT es tu aporte personal al conocimiento social. Por último, no olvides detallar aquí las principales dificultades encontradas y las posibles vías futuras de investigación que se abren con tu investigación.
  14. Una vez hayas completado el primer borrador de tu tesis, es hora de pulir la redacción y dar formato a tu trabajo. Generalmente el formato y presentación del trabajo suele estar sometido a normas de la institución. Esto incluye instrucciones sobre la portada, el resumen, el número de páginas, tipo de letra, interlineado, márgenes, etc. En cuanto a la redacción, debes tener en cuenta a quien va dirigido el trabajo, no escribes para ti, sino para otras personas, por lo que debes ser capaz de comunicar tus ideas de forma precisa y con un lenguaje adecuado. El lenguaje usado debe ser propio y ajustado al objeto de estudio y a la comunidad a la que va dirigido. Es conveniente escribir en forma impersonal, en tercera persona del singular. En cuanto a los tiempos verbales, la introducción, fundamentación y marco teórico se debe redactar en presente. El método y los procedimientos se escriben en pasado, ya que representan acciones ya realizadas. Los resultados y las conclusiones también en pasado, pues en ellos debes manifestar lo que has hecho con tu estudio y qué has conseguido. Sé conciso y claro en el modo de expresar tus ideas y conceptos. Esta es una de los aspectos que más solemos valorar los examinadores o evaluadores.
  15. Incluye y revisa los anexos, el sistema de citas y referencias y las notas a pie de página. Estas últimas debes usarlas con moderación para indicar el origen de las citas, hacer referencias externas o internas o para realizar aclaraciones sobre alguna aseveración que hayas hecho en el texto. En cuanto al sistema de referencias, recomiendo usar APA (Normas de la American Psychological Asociation). Consulta las normas actualizadas en cualquier página de internet y ajústate a ellas estrictamente. En caso de duda, acude siempre a tu director. Y recuerda que cuantas más citas incluya un trabajo, mucho mejor, más documentado estará y más calidad tendrá.
  16. Revisa tu trabajo. Procede a la lectura minuciosa del trabajo para detectar posibles erratas o incorrecciones en el cuerpo del mismo. Esta tarea debes realizarla un mínimo de tres veces. Personalmente aconsejo leer el trabajo impreso y señalar en mismo las erratas o incorrecciones encontradas. Tómate un tiempo para realizar esta tarea y hazla concienzudamente, de lo contrario después te arrepentirás. Un trabajo de esta naturaleza siempre hay que releerlo varias veces antes de presentarlo para su defensa. Es aconsejable que además de ti, lean el trabajo otros colegas o personas cercanas a ti -además de tu director- para que te aporten otros puntos de vista o te ayuden en la detección de erratas.
  17. Elabora una buena presentación.  Esta fase es crucial, puesto que en ella vas a presentar a los evaluadores tu TFT. Por consiguiente, tu presentación debe ser clara, concisa y dinámica. Las diapositivas deben incluir poco texto y figuras y gráficos. Debes comentar cada una de ellas en sus aspectos más relevantes. Debes poner especial énfasis en la introducción, los resultados y las conclusiones. Y especialmente en tu aporte. Esta es la parte más importante para los evaluadores. Utiliza un lenguaje académico y adecuado. Si tu TFT incluye una interpretación, ésta no debe durar más de 8-10 minutos. Y siempre es mejor intercalar fragmentos de tu interpretación con tu exposición, que realizarla completa al final de tu exposición. Escucha atentamente las recomendaciones y preguntas de los evaluadores, toma notas e intenta responder a cada una de ellas. Piensa que todas las recomendaciones que te hacen van dirigidas a mejorar tu TFT. Sé respetuoso con los miembros del Tribunal.
  18. Haz público tu TFT. La última fase de un trabajo de investigación es transferir los resultados de tu investigación para que puedan incrementar el conocimiento social sobre la temática estudiada, y servir de guía para otros estudiantes. Existen muchos canales: congresos, revistas de los conservatorios, revistas nacionales, blogs, etc.

Estas son algunas claves que te pueden guiar en la realización de tu TFT. Pero recuerda que si quieres hacer un buen trabajo de investigación académico, debes empezar por estar motivado y hacerlo por decisión personal para encontrar soluciones a preguntas que te plantees constantemente en tu campo de estudio y que puedas posteriormente aplicarlas en tu trabajo diario. Investiga sobre un tema de tu interés del cual te sientas capacitado y domines, y disfrútalo. En la elaboración de un trabajo de investigación el proceso es a menudo más gratificante que los resultados obtenidos. Disfrútalo.

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